Prevención de la violencia contra las mujeres: Defensoría del Pueblo presenta herramienta integral
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l Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, presentó el Modelo de Intervención Psicológica para Hombres que Ejercen Violencia Familiar o Doméstica contra las Mujeres (MIP). Esta herramienta, desarrollada con el apoyo de ONU Mujeres y los aportes del programa “Hombres de Paz”, busca fortalecer las capacidades institucionales e intervenciones especializadas dirigidas a agresores. “La violencia contra las mujeres requiere respuestas sostenidas, articuladas e integrales, colocando en el centro la protección y el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia”, afirmó el Defensor en el marco del segundo día del Simposio sobre la Evaluación de Programas y Servicios de Intervención Psicológica para Hombres que Ejercen Violencia, desarrollado el 24 y 25 de septiembre en la ciudad de Cochabamba. Evento que reunió a servidores públicos del área de todo el país. Por su parte, la especialista en erradicación de la violencia de ONU Mujeres, Ivanna Fernández, destacó que el simposio generó un espacio de intercambio y análisis sobre los desafíos y oportunidades para consolidar intervenciones más efectivas. Subrayó, además, que la prevención de la violencia exige alianzas sólidas, voluntad política sostenida y acción colectiva articulada.
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Confiamos en que los aprendizajes y propuestas sugeridas en este simposio se traduzcan en acciones concretas”, afirmó Fernández, señalando que estos esfuerzos deben contribuir a prevenir la violencia, romper sus ciclos y avanzar hacia sociedades más justas, igualitarias y libres de violencia. El encuentro contó con el financiamiento del Gobierno de Canadá, mediante el programa interagencial “Alza la Voz”, y de la Unión Europea, en el marco del proyecto “Construyendo municipios más justos”. El evento concluyó con la firma de una declaración de compromiso para fortalecer la prevención y erradicación de la violencia hacia las mujeres desde un enfoque de derechos humanos, igualdad y no discriminación. Las instituciones participantes acordaron impulsar programas de intervención con hombres que ejercen violencia basados en criterios de calidad, evidencia y evaluación permanente, además de promover la articulación interinstitucional y la transformación de patrones socioculturales violentos.
Compromiso institucional
Respuesta institucional ante la violencia de género que persiste
La actualización del Modelo de Intervención Psicológica (MIP) surge como respuesta directa a los hallazgos del informe defensorial “Es con Ellos” (2021). Dicho estudio evidenció marcadas falencias institucionales y metodológicas en la ejecución de los programas estatales de reeducación y resocialización de agresores a nivel nacional. En concordancia con el artículo 31 de la Ley N.º 348, el modelo establece pautas unificadas para transformar los patrones de comportamiento de los hombres que ejercen violencia (HEV), mediante procesos psicológicos estructurados, sostenidos y contextualizados. El MIP, diseñado junto a ONU Mujeres y la Fundación Voces Libres —a través del Centro Terapéutico Hombres de Paz—, enfatiza que la atención terapéutica jamás sustituye la sanción penal, sino que actúa como un pilar complementario para prevenir la reincidencia, salvaguardar la integridad de las víctimas y transformar las relaciones de poder en la sociedad.
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stos lineamientos fueron presentados en el Simposio sobre la Evaluación de Programas y Servicios de Intervención Psicológica para Hombres que Ejercen Violencia, desarrollado el 24 y 25 de septiembre en la ciudad de Cochabamba. En la oportunidad el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, la especialista en erradicación de la violencia de ONU Mujeres, Ivanna Fernández, y servidores públicos de todo el país firmaron una Declaratoria de compromiso donde reafirman su compromiso de luchar contra la violencia contra las mujeres.
Una ruta metodológica estructurada para la intervención clínica
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l Modelo de Intervención Psicológica para Hombres que Ejercen Violencia Familiar o Doméstica (MIP) organiza el tratamiento integral en una secuencia clínica rigurosa, transparente y de cumplimiento progresivo, orientada a transformar la conducta de los participantes y prevenir la reincidencia. La primera fase corresponde a la etapa de admisión, en la que se desarrollan dos sesiones preliminares destinadas a la recepción de documentación, la firma del consentimiento informado y la aplicación de cuestionarios de evaluación clínica especializados, tales como el STAXI-2 y el IPDMUV-R. A continuación, la etapa de intervención se despliega mediante modalidades individuales o grupales que abarcan entre 12 y 18 sesiones presenciales, cuya planificación se ajusta según el origen y la derivación del caso (judicial, fiscal o voluntaria). Posteriormente, en la etapa de cierre, el equipo técnico evalúa el cumplimiento de las metas terapéuticas fijadas, coordina la redacción del Testimonio de Cambio por parte del usuario y remite el informe técnico final a la autoridad remitente. Finalmente, el proceso concluye con la fase de seguimiento posegreso, la cual se prolonga durante seis meses con el propósito de consolidar la transformación conductual del participante, prevenir de manera efectiva posibles reincidencias e informar de forma continua al sistema de protección estatal.
VIOLENCIA UN APRENDIZAJE NORMALIZADO
Deconstrucción de masculinidades e intervención multidimensional
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l enfoque conceptual del MIP se fundamenta en la deconstrucción de las masculinidades y la intervención multidimensional. Concibe la violencia como un aprendizaje socializado y normalizado dentro de la cultura patriarcal, lo que hace indispensable cuestionar los patrones de la masculinidad hegemónica. Por ello, el proceso terapéutico exige que el participante asuma la plena responsabilidad de sus actos, eliminando mecanismos de defensa basados en la justificación o la culpa externa. El modelo contempla 17 módulos temáticos que abordan desde la motivación intrínseca y la regulación de la ira, hasta la deconstrucción de distorsiones cognitivas, la corresponsabilidad en el hogar y la crianza no violenta. Mediante la integración estratégica de enfoques cognitivo-conductuales, psicoeducativos, humanistas y sistémicos, los equipos interdisciplinarios facilitan la adquisición de herramientas de autocontrol y promueven masculinidades orientadas al respeto, la empatía y la no violencia.
Claves para su efectiva aplicación: Articulación interinstitucional y sostenibilidad
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ara asegurar una aplicación efectiva en todo el territorio nacional, el MIP demanda una articulación orgánica entre la Defensoría del Pueblo, el Órgano Judicial, el Ministerio Público, los Gobiernos Autónomos Municipales (GAM) y los Servicios Legales Integrales Municipales (SLIM). En su análisis, la institución defensorial identificó 121 municipios prioritarios (categorías C y D) por su densidad poblacional, incentivando acuerdos intergubernativos para viabilizar los programas en zonas rurales con limitaciones presupuestarias. Respecto a la sostenibilidad financiera, se plantea que las terapias sean costeadas por los propios usuarios derivados mediante aranceles regulados por la autoridad competente, evitando así la utilización de recursos destinados a la atención de las víctimas. Adicionalmente, el modelo contempla de manera excepcional la atención psicológica a distancia para residentes en municipios distantes, consolidando una respuesta estatal articulada, inclusiva e integral.
Título: Informe Defensorial "Es con ellos": Reeducación /resocialización de los hombres
Autor: Defensoría del Pueblo
Título: Análisis de la implementación de la Ley N° 348 Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia (2013 - 2024)
Autor: Defensoría del Pueblo
Título: Material temático sobre Machismo: Basado en la serie de televisión "Solo para machos"
Autor: SAAVEDRA, Cecilia%ROLDAN, Henry%PORTUGAL, Jenny
