Defensor del Pueblo destaca el rol de las y los jóvenes en la construcción de una cultura de paz en Bolivia
26 de Junio de 2026 10:21 am
Challapata, 25 de junio de 2026 (UCOM/DPb).– En un contexto en el que Bolivia enfrenta el desafío de fortalecer la convivencia democrática tras un periodo de conflictividad social, el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, afirmó que las niñas, niños y adolescentes representan la esperanza para construir una sociedad basada en la cultura de paz, el respeto a los derechos humanos y la resolución pacífica de las diferencias.
"Eso que nosotros, los adultos, de repente hemos fracasado en lograr durante estos 50 días de conflictos, ustedes (defensoras y defensores estudiantiles) pueden hacerlo realidad. Son los artífices de generar en sus unidades educativas una convivencia pacífica que nos permita, entre estudiantes y todos los miembros de la comunidad educativa, vivir de manera armónica y con respeto mutuo", expresó la autoridad defensorial.
Las declaraciones fueron realizadas durante el acto de acreditación y entrega de manuales de funciones a las Defensoras y Defensores Estudiantiles de 19 unidades educativas del municipio de Challapata, actividad organizada por la Defensoría del Pueblo en coordinación con la Dirección Distrital de Educación.

Durante el evento, Callisaya destacó que las y los jóvenes tienen un papel fundamental en la construcción de una sociedad reconciliada y comprometida con la paz, especialmente después de los recientes episodios de conflictividad que atravesó el país. En ese sentido, afirmó que las nuevas generaciones están llamadas a convertirse en promotoras del diálogo, la tolerancia y el respeto dentro de sus comunidades educativas.
"Yo cifro mi esperanza en ustedes. Ustedes son las defensoras y los defensores del pueblo en cada una de sus unidades educativas; son guardianes de la vida, del respeto a cada ser humano y también del respeto a la Madre Tierra", manifestó.

Asimismo, convocó a las Defensoras y Defensores Estudiantiles a asumir el desafío de construir una sociedad donde prevalezca el respeto por la diversidad y la inclusión.
"Asumamos el reto de construir una sociedad inclusiva, donde nuestras diferencias no nos separen; donde el color de la piel, la forma de pensar o cualquier otra condición humana nunca sean motivo de discriminación. Una sociedad en la que, reconociéndonos diferentes y diversos, podamos convivir en paz y con respeto", concluyó.
Con esta actividad, la Defensoría del Pueblo reafirma su compromiso de promover procesos de educación en derechos humanos, prevención de la violencia y fortalecimiento de la cultura de paz, convencida de que las niñas, niños y adolescentes constituyen la principal esperanza para consolidar una sociedad más democrática, inclusiva y respetuosa de la dignidad humana.



