Ginebra: Defensoría del Pueblo de Bolivia alerta sobre el debilitamiento financiero de instituciones de derechos humanos en el continente americano
30 de Marzo de 2026 11:48 am
Ginebra, 30 de marzo de 2026 (UCOM-DPB).– En su calidad de secretario general de la Red de Instituciones Nacionales para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos del Continente Americano (RINDHCA), el Defensor del Pueblo de Bolivia, Pedro Callisaya, expresó que la sostenibilidad financiera marca hoy la agenda de las instituciones que velan por los derechos humanos en la región.
La declaración de la autoridad fue realizada durante su participación en la reunión anual de la Alianza Global de las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos (GANHRI), desarrollada en Ginebra.
“El desafío de la sostenibilidad financiera definitivamente es importante, en un contexto en el que las instituciones nacionales de derechos humanos están debilitadas presupuestariamente. El hecho de que la RINDHCA pueda funcionar con cierta regularidad puede generar un referente y fortalecer ese referente de coordinación y cooperación interinstitucional en la región”, afirmó durante su intervención.
En su exposición, el Defensor del Pueblo de Bolivia también alertó sobre las múltiples formas de presión que enfrentan las instituciones nacionales de derechos humanos (INDH), que van desde ataques directos a su independencia hasta restricciones presupuestarias que afectan su funcionamiento. En ese marco, subrayó que la cooperación regional se constituye en una herramienta clave para sostener la labor institucional.
“Efectivamente, está en la restricción presupuestaria que alcanza niveles altos como en el caso boliviano, por ejemplo, tiene hasta un 30% de disminución presupuestaria, y esto inviabiliza prácticamente la funcionalidad institucional y provoca un descrédito interno ante la limitación operativa que pueda generar una institución nacional de derechos humanos”, dijo.
Asimismo, Callisaya enfatizó, en la importancia de fortalecer la respuesta conjunta ante amenazas comunes, señalando que la articulación regional permitirá desarrollar instrumentos técnicos y acciones coordinadas en ámbitos como la migración y la observación electoral, entre otros desafíos emergentes en materia de derechos humanos.
Actualmente, la RINDHCA atraviesa una etapa de fortalecimiento orientada a consolidar su gobernanza interna, impulsar la cooperación interregional y avanzar en la implementación de planes estratégicos alineados con estándares internacionales. Este proceso incluye el trabajo de grupos temáticos y la generación de alianzas que permitan diversificar las fuentes de financiamiento.


