LA INDEPENDENCIA Y AUTONOMÍA DE LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO COMO GARANTÍA DEL ESTADO DE DERECHO (PRONUNCIAMIENTO )
13 de Octubre de 2026 08:43 pm
La Defensoría del Pueblo
de Bolivia, en estricto cumplimiento de su mandato constitucional y en
resguardo de la institucionalidad democrática, se dirige a la opinión pública,
a las instituciones públicas y a los poderes del Estado para ratificar los principios
que rigen su actuación. Como institución de la sociedad con rango
constitucional consagrado en el artículo 218 y siguientes de la Constitución
Política del Estado, tiene como finalidad suprema la promoción, difusión,
vigilancia y defensa de los derechos humanos de todas las personas en el
territorio nacional. Su independencia funcional, técnica y administrativa
constituye una garantía ciudadana fundamental para asegurar la vigencia plena
de los derechos y garantías constitucionales.
El cumplimiento riguroso
de esta autonomía institucional está acreditado a nivel internacional. Actualmente,
la Defensoría del Pueblo goza del Estatus A otorgado por la Alianza Global de
Instituciones Nacionales de Derechos Humanos (GANHRI), la máxima acreditación
internacional que certifica el pleno cumplimiento de los Principios de París
aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Este
reconocimiento avala que el accionar de la Defensoría se desarrolla bajo
estrictos criterios de pluralismo, imparcialidad y objetividad técnica.
La labor de la Defensoría
del Pueblo se rige por estándares universales de derechos humanos, con carácter
no discrecional e imparcial, manteniéndose al margen de coyunturas políticas.
En ese marco, los informes, recomendaciones y observaciones emitidas por la
institución respecto a la gestión pública no constituyen posturas de carácter
político ni personal, sino el ejercicio transparente de un deber
constitucional orientado a la mejora continua del servicio a la población y a
la protección de las personas en situación de vulnerabilidad.
La Defensoría del
Pueblo reitera que el diálogo interinstitucional y la fiscalización
constructiva son pilares del Estado Democrático de Derecho. En
consecuencia, la institución ratifica ante el pueblo boliviano que ha
cumplido, cumple y seguirá cumpliendo sus atribuciones constitucionales con
firmeza, objetividad e independencia, preservando siempre como fin supremo la
dignidad y los derechos de la ciudadanía.
El control defensorial, el
diálogo interinstitucional y la rendición de cuentas son pilares indispensables
de un Estado Democrático. La Defensoría del Pueblo reafirma ante el
pueblo boliviano que continuará ejerciendo sus competencias con firmeza,
objetividad e independencia, sin admitir presiones o interferencias de ningún
sector, teniendo siempre a la dignidad humana como valor supremo.
La Paz, 13 de octubre de 2026.



