PRONUNCIAMIENTO CONJUNTO DEFENSORÍA DEL PUEBLO Y ORGANIZACIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL
16 de Mayo de 2026 08:04 am
Ante la grave
situación de conflictividad que atraviesa nuestro país, la Defensoría del
Pueblo de Bolivia y organizaciones de la sociedad civil expresan su profunda
preocupación por los hechos recientes que vulneran derechos fundamentales y
ponen en riesgo la democracia, la cultura de paz y la convivencia pacífica.
Reafirmamos que
la democracia es el pilar de nuestra convivencia. Ningún interés político,
económico o sectorial puede justificar la vulneración de derechos humanos ni el
debilitamiento de las instituciones democráticas.
Entre las problemáticas
y vulneraciones a los derechos humanos identificadas, se encuentran:
·
Bloqueos de carreteras que afectan, a la
ciudadanía en general por el desabastecimiento de alimentos, combustibles e
insumos médicos, así como el acceso oportuno a servicios de salud. Vulnerando
gravemente el derecho a la libre circulación, los derechos económicos y
sociales básicos, el derecho a la vida y salud, en particular de la población
más vulnerable, generando un clima de tensión social.
·
Marchas y otro tipo de movilizaciones sociales,
que incluyen intentos de toma de instituciones, agresiones a periodistas y
funcionarios policiales, así como el uso de explosivos que pone en riesgo a
la población. Expresiones que no cumplen con los estándares
internacionales sobre el ejercicio del derecho a la protesta pacífica y no
violenta, atentan contra el derecho a la vida, integridad personal, la libertad
de prensa, el derecho a la información y la seguridad de los ciudadanos.
·
Llamados públicos al desbloqueo violento de
carreteras u otro tipo de respuestas similares contra las personas movilizadas,
promueven discursos de odio y discriminación, amenazan gravemente la
seguridad ciudadana, la convivencia pacífica y la institucionalidad
democrática.
·
Estigmatización y amedrentamiento a las
organizaciones de la sociedad civil, en su rol de defensoras de derechos
humanos, por acompañar reivindicaciones de pueblos indígenas de Beni y Pando, constituye
una grave restricción a las libertades de asociación y expresión, afectando el
entorno propicio y habilitante para la participación ciudadana.
·
Desinformación, noticias falsas, amenazas, sesgos,
prejuicios o estereotipos, que se amplifican a través de redes sociales y otros
medios informativos, que atentan contra el derecho a la información, la
comunicación con calidad y profundizan la polarización social.
En este
contexto, exhortamos a las autoridades nacionales, departamentales y
municipales, así como a los actores políticos y sociales, a preservar el
Estado de Derecho, asumir con responsabilidad su rol de respeto irrestricto
de la dignidad humana, la institucionalidad y principios democráticos, así
como su deber de construcción de un país más justo y pacífico. La violencia
y la confrontación sólo profundizan las heridas sociales. El camino debe ser el
diálogo plural e inclusivo, la negociación informada y colaborativa y, el
respeto mutuo.
La Defensoría
del Pueblo y las organizaciones firmantes reiteramos nuestro compromiso de acompañar
a la ciudadanía, denunciar toda vulneración de derechos y promover espacios de
encuentro y reconciliación.
La paz, la
democracia y los derechos humanos no son negociables. Son el camino para
garantizar la dignidad y el bienestar de todas y todos los bolivianos.
La
Paz, 15 de mayo de 2026







