PRONUNCIAMIENTO IGLESIA CATÓLICA Y DEFENSORÍA DEL PUEBLO ANTE LA SITUACIÓN DE CONFLICTIVIDAD SOCIAL EN BOLIVIA

PRONUNCIAMIENTO IGLESIA CATÓLICA Y DEFENSORÍA DEL PUEBLO ANTE LA SITUACIÓN DE CONFLICTIVIDAD SOCIAL EN BOLIVIA

31 de Mayo de 2026 10:32 pm

PRONUNCIAMIENTO IGLESIA CATÓLICA Y DEFENSORÍA DEL PUEBLO ANTE LA SITUACIÓN DE CONFLICTIVIDAD SOCIAL EN BOLIVIA

Nos dirigimos de manera urgente a las autoridades políticas, sectores movilizados, líderes sociales y a toda la población boliviana para manifestar lo siguiente:

La importancia del diálogo para resolver conflictos:

Reafirmamos de manera clara que el diálogo sincero, empático y constructivo constituye la única vía legítima y eficaz para la resolución de los problemas que nos aquejan. El verdadero entendimiento democrático nace de escuchar las necesidades mutuas, permitiendo alcanzar acuerdos sostenibles que preserven el tejido social y garanticen la convivencia pacífica de todos.

Pedimos que reconsideren posturas de no dialogar:

Exhortamos firmemente a todos los sectores involucrados en el actual escenario de tensión a deponer posiciones duras y a reconsiderar las posturas que rechazan o dilatan el acercamiento a una mesa de diálogo. Cerrarse a la concertación solo profundiza el sufrimiento de la población, desgasta la paz social y posterga las soluciones urgentes que la ciudadanía requiere y merece con justa razón. La verdadera valentía radica en tener la capacidad de ceder por el bien común.

El uso de la fuerza no debe ser la vía para solucionar conflictos:

Recordamos que el uso de la fuerza, la coacción o cualquier manifestación de violencia —venga de donde venga— jamás será un mecanismo propiciador de soluciones reales, sino un detonante de mayor rencor odio y división. La represión y los enfrentamientos no construyen puentes, sino muros, y ponen en riesgo el derecho primordial a la vida y la integridad de las personas, las cuales deben ser protegidas de forma irrestricta.

La violencia sólo genera más violencia y las heridas sociales que se están abriendo tardarán décadas en sanar. Es momento de sustituir la ofensa por la propuesta, las piedras por la palabra y los bloqueos por el entendimiento.

Reiteramos nuestra plena disposición para facilitar y acompañar los espacios necesarios que permitan el reencuentro, la calma y el entendimiento entre bolivianos. En este momento Bolivia y su pueblo demandan de sus gobernantes y sectores movilizados la madurez y la sensibilidad necesarias para deponer intereses particulares en favor del bien común.

La Paz, 31 de mayo de 2026.

Conferencia Episcopal Boliviana y Defensoría del Pueblo